Cuelga hasta la rodilla

Están dos amigos sentados hablando y le dice uno al otro:

– Estoy triste porque mi novia está enfadada, la llamo por teléfono y no me habla, no me dice nada.

A lo que el otro contesta:

– Pero, ¿te cuelga?

– Si, hasta la rodilla, pero ahora no es momento de hablar de esto…