El vecino lo arregla todoLe dice una mujer a su pareja:

– Podrías arreglar la luz del pasillo.

– Cariño, pero si no soy electricista…

– Podrías arreglar el mueble de la cocina.

– Cariño, pero si no soy carpintero…

Un día llega el marido a casa y encuentra la luz de pasillo y el mueble de la cocina arreglados. Va junto a su mujer y le pregunta:

– Cariño, ¿has arreglado tú la luz y el mueble?

– No. Vino el nuevo vecino y lo arregló todo.

– ¿Y te cobró algo?

– No. Me dijo que bien le podría hacer una tarta o acostarme con él.

– Ah, ¿y de qué le hiciste la tarta?

– Cariño, ¿no te dije que yo no soy cocinera?…