mujer soltera de marcha

Una mujer soltera de mediana edad está en casa tranquilamente y de repente le timbra a la puerta su vecina, que está divorciada. Entonces abre la puerta y:

– Hola María, acabo de llegar del trabajo y como me voy a coger vacaciones estoy con unas ganas locas de salir, divertirme, emborracharme y hacer el amor hasta el amanecer. ¿Estás ocupada esta noche?, ¿Tienes planes?

– Pues no, la verdad es que no había pensado hacer nada en concreto.

La pobre María, que pensaba que iba a tener un plan para esa noche y de repente:

– Pues perfecto, ¿me puedes cuidar a mi hijo hasta mañana?…