La gamba y la leche

Entra un viejo de unos setenta y cinco años a un bar y le pide al camarero:

– Por favor, sírvame una gamba y un vaso de leche.

El camarero le pone la gamba y la leche. El viejo pela la gamba, la moja en la leche y se la come.

A lo que el camarero le pregunta:

– Disculpe, caballero. Es la primera vez que veo a alguien comer una gamba mojada en un vaso de leche.

– ¡¡Y la última!! No vea usted lo mal que sabe esto…