Muerto viviente

Se encuentran dos viejos amigos por la calle y le dice uno al otro:

– Casualmente me he encontrado con la mujer de Andrés y me ha dicho que lo atropelló un coche y se ha muerto.

– ¡Ostras! Pues no sabía nada… ¿Si eso por la noche nos acercamos al tanatorio para acompañarlo en sus últimos momentos no?

– Que va hombre, para eso podemos hacer una ouija y que venga él, ¿qué te parece?

– Vale…