Las cuentas y el pollo

En la escuela le dice la profe al alumno:

– A ver Alberto, ¿cuánto es cuatro por cinco?

– Veinte, señorita.

– Muy bien, ¿y cinco por cuatro?

– No lo sé señorita, usted solo dijo que estudiásemos la tabla hasta el cuatro.

– Pues es lo mismo Alberto, son veinte.

– No señorita, no es lo mismo. Usted cuando come pollo, ¿qué caga?

– Mierda Alberto, cago mierda.

– Pues pruebe usted a comer mierda a ver si caga pollo y vuelve a decir que es lo mismo…