Perro pluto

Llega Pepito a la escuela y la profesora empieza a pedir las tareas que les había mandado el día anterior. Y al llegar a Pepito, le pregunta:

– Pepito! Has puedes entregarme ya tu tarea.

– Lo siento señorita, es que se me la ha comido el perro.

– Pero pudiste imprimirla otra vez.

– Es que también se ha comido la impresora.

– Muy bien, pues voy a tener que llamar a tus padres para hablar con ellos.

– ¡¡Es que también se los ha comido!!…