Morir de SIDA

Está uno de Lepe en el corredor de la muerte y le ofrecen varias alternativas para morirse, a lo que el lepero responde:

– Quiero morirme de SIDA.

– Muy bien, concedido.

Cuando llega el médico con la inyección letal del virus, el lepero no para de reírse, a lo que el médico le pregunta:

– ¿Qué le hace tanta gracia? ¡Se va a morir de SIDA!

– Je je je je… es que tengo el condón puesto!