Chuck Norris vendió su alma al diablo

Chuck Norris vendió su alma al diablo a cambio de su buen aspecto y unos altos conocimientos en artes marciales.

Al finalizar la transacción Chuck Norris metió una patada giratoria al diablo que lo hizo bueno, y éste no se enfadó porque dijo que debió verla venir.

Ahora, el diablo y Chuck Norris juegan al poker el segundo sábado de cada mes.